Domingo , 28 Mayo 2017
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Ir al monte

Antaño, la expresión “ir al monte” refería a la sacrificada labor de los guerrilleros que optaban por el camino de las armas en su lucha contra el orden establecido. Luego del desastre que ocurrió desde mediados de los ochenta hasta finales de los noventa, hablar de “tomar las armas” causa a más de uno sensaciones de incomodidad y sinsabor. Sendero Luminoso en su accionar asesino y fanático -contando con el saboteo y difamación de la prensa nacional- supo estigmatizar a la izquierda nacional en general.

Pero, la esencia del asunto no era pues matar y desangrar al país. Cuando en los sesenta y setenta las guerrillas accionaban, era para conectar con las poblaciones más alejadas del país que habían sido ignoradas por un estado centralista y racista por siglos. En esta línea de ideas, “ir al monte” implica rebelarse contra lo establecido, siguiendo una línea radical sensible a las demandas de nuestro hermanos y hermanas ignorados por las clase política y el estado burgués.

En estos tiempos donde la izquierda está más preocupada por ganar elecciones y cargos, los jóvenes cada vez buscamos ir al monte, es decir, no cogemos literalmente fusiles, pero sí nos vamos donde están los hermanos y hermanas. Nuestra forma de rebelarnos contra este orden es integrarnos con la gente y aprender con ellos y ellas a organizarnos, a partir de vivir los problemas que enfrentan día a día.

Ganar elecciones, conseguir inscripciones o armar frentes son parte de la labor de hacer política, pero no es lo esencial. No se deben conseguir de forma artificial, ni partir de alabar a una figura en particular, ni de hacer todo según un grupo de amigos arribistas que buscan trabajar en el Estado. Conseguir tales objetivos debe resultar de hacer que las necesidades y problemas de todas y todos se sinteticen en un programa y una organización construida en base a la gente y desde la gente. Es el momento de hacer política sin cargos y siendo humildes aprendices de la realidad. Nos vamos al monte compañeros y compañeras.

Acerca de Rogelio Huamaní Soto

Trabajador independiente, Socialista, Budista, Ex-director de La Comunidad, Grupo de Estudios e investigación. Un peruano más que no se siente representado.

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