Sábado , 27 Mayo 2017
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No hay lucha “antiterrorista” en el VRAEM. ¿El ministro estaba enamorado?

Jaime Antezana Rivera.
El 20 de noviembre pasado, en una entrevista a Diario Uno, titulada “No hay lucha antiterrorista en el VRAEM”, resumí la situación actual de las FF.AA. en la principal zona de producción de cocaína del mundo, el VRAEM: allí se produce más de 200 toneladas de cocaína anuales.
En efecto, más allá de las múltiples denuncias de presuntos casos de corrupción de jefes militares, las FF.AA. están -desde que el nuevo Ministro asumió- paralizadas. No hay operaciones contra la organización armada del clan Quispe Palomino ni -razón que explica lo primero- labores de inteligencia.
No hay nada que indique que se está implementando la “nueva estrategia” anunciada -hace más de dos meses- por el Ministro de Defensa en varias entrevistas a los medios nacionales. La última vez que el ministro de defensa, Mariano González, anuncio la “nueva estrategia” fue en la revista Hildebrandt en sus Trece.
Los hechos son los hechos. Desde el miércoles 9 hasta el 22 de noviembre pasado, estuvo en Lima una delegación de colaboradores de la policía y las FF.AA. solicitando al Ministro del Interior el pago de las recompensas por capturas y abatimientos de miembros de la organización del clan Quispe Palomino.
A unos 30 colaboradores les deben recompensas por capturas y abatimientos (también recuperación de armamento) de los años 2014, 2015 y este año. Si no fuera por ellos la Policía ni los militares no podrían haber asestado duros golpes a esa organización. Y ellos, mientras no les paguen, no van a continuar con su colaboración.
Ergo: la labor de inteligencia está paralizado. Por eso, no hay operaciones. Otro hecho: el jueves 24, en Junín Libertad, Llochegua, VRAEM, unos 13 hombres armados del clan Quispe Palomino secuestro a un colaborador de su vivienda. Lo sacaron arrastrando de su vivienda y no se sabe nada de su paradero. Con este caso, suman más de 12 colaboradores de las fuerzas del orden secuestrados en el Vraem.
Volviendo a la “nueva estrategia” para el VRAEM. Esta parte de la premisa de que ya no hay diferencias entre los “terroristas” y el narcotráfico y, por lo tanto, lo que debería implementarse en el VRAEM, es una estrategia de combate simultánea a la organización armada del clan Quispe Palomino y al narcotráfico.
¿Dónde está esa “nueva estrategia”? Nadie lo sabe. Es un secreto del Ministro. Mientras tanto, no se hace ninguna de las dos cosas: ni se combate a la organización armada de los hermanos Quispe Palomino, ni se combate al narcotráfico. En consecuencia, el narcotráfico está en su jolgorio.
Lo que sí es real, por decisión de PPK, es que las FF.AA. han vuelto a tener el control del orden interno del VRAEM, que lo tuvieron desde el 2013 hasta diciembre del año pasado. Es decir, las FF.AA. tienen el poder total de esta región.
Eso va en contra de la lógica desarrollada por el Ministro de Defensa: si ya no hay diferencias entre los “terroristas” y el narcotráfico, la responsabilidad la debería tener la Policía y no los militares.
Pero, por el momento no importa ese tema. ¿Cómo se explica esa situación? Una explicación de la inacción de las FF.AA. en el VRAEM parece deberse al tórrido romance del Ministro de Defensa y su asesora, quien pasó de un cargo a otro con la celeridad que solo el amor puede explicar. O, para ser más precisos, porque el Ministro se estaba enamorando.
La otra explicación seria que no hay realmente voluntad para combatir al narcotráfico y uno de sus epifenómenos: el clan Quispe Palomino.

Acerca de Jaime Antezana Rivera

Consultor e investigador del narcotráfico en el Perú.

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