Domingo , 23 Julio 2017
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¿Qué comemos?

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Muchos ignoran qué es un producto transgénico, en sencillas palabras significa “algo que ha sido modificado genéticamente”. Muchas cosas que nos venden como naturales no lo son.

 

¿Para qué se crearon los transgénicos?

Pues como ahora en el mundo somos millones más que en anteriores siglos, el alimento escasea porque los campos de cultivo no son suficientes. Para aumentar la producción se usan los pesticidas, los cuales contaminan hasta cierto nivel los alimentos, aparte, cuestan mucho. Por lo tanto, científicos han hecho que muchas plantas crezcan más rápido y den mayor alimento.

 

¿Qué tienen de malo?

¡Simple! ¡Es artificial! ¡No natural! Modificado por medio de químicos y combinaciones genéticas. Eso nos lo llevamos al estómago. Así surgen las enfermedades que contribuyen, junto al ritmo de vida  que lleva un citadino promedio, a la mala nutrición de nuestros cuerpos.

Lo que les importa a los promotores de estos productos es que se satisfaga la necesidad primaria de alimentación de sus clientes, no importa si después se mueren: hay otros más que reemplazarán a esos muertos.

 

Todo se relaciona: poder, sociedad, alimentación

Se necesita ejercer un descontrol de la tasa de natalidad en los países más desinformados, para que las naciones más pobres cedan sus tierras a las multinacionales que apoyan los transgénicos. ¿Por qué? Generalmente, los líderes de esos pueblos no tienen carácter o tienen un modelo interior sumiso hacia lo exterior. No hay una política de estado ni preocupación por las personas. No se resuelve la base de los problemas sociales: “todo sigue como antes”.

Un pueblo desinformado no se interesa por sí mismo, no sabe cómo sacar el máximo provecho de sus recursos naturales sin perjudicar el medio ambiente, generalmente vende sus materias primas a otras naciones, no se preocupa por la educación de su gente y vive atormentado por problemas étnicos, culturales o sociales repetitivos.

Mantener a una nación idiotizada para que transnacionales y otros países se aprovechen de esta, no es nada fácil. Se necesita la ayuda de los dueños de medios locales de comunicación masiva para que coloquen en sus programaciones todo lo necesario para hacer fetiches continuos y ningún programa reflexivo. He ahí, la bomba de estupidez masiva. Junto a los periódicos, la labor de estos medios es desinformar y desprestigiar todo lo concerniente a la crítica, cultura o revolución educativa, envolviendo a todo el país en una esfera de idiotez, entretenimiento, juegos y chismes.

Se quiso hacer eso en España y otros países de Europa, casi lo logran. El éxito rotundo ha sido en los países sustentadores de toda la materia prima y riquezas con que subsiste el mundo: México, Sudamérica (salvo algunas excepciones), Centroamérica, África y parte de Asia.

Como pueden darse cuenta, todo es un círculo vicioso. Todo se relaciona, aunque no lo parezca en un primer momento.

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Lo que no sabías de los transgénicos

WP_20140521_013Como es un producto que no se reproduce naturalmente, necesita de extensos campos agrícolas para poder crecer y alimentarse de los componentes de la tierra; luego, esta se vuelve infértil por mucho tiempo, gracias a un químico llamado Roundup. Nadie se toma la molestia de recuperar la tierra.

Grandes personajes de la escena mundial son patrocinadores de los transgénicos. Bill Gates está a la cabeza de ellos, ¿no les parece raro que destine millones para fines humanitarios? ¿Será que tiene algo de conciencia?

WP_20140521_010Las empresas de golosinas también están involucradas, ¿no lo sabías? Ellas se benefician porque utilizan transgénicos directa o indirectamente. Pensar que los consumimos diariamente.

En el caso peruano, ¿no han visto en los supermercados la papa Canchán procesada? ¿No es más grande y limpia que las papas normales? ¿Mandarinas sin pepa? ¿naranjas o paltas sin pepa? ¿Cómo sucede eso, no se ponen a pensar? O solo se dirán ¡Qué bien! ¡Ya no tengo que botar las pepas! Estamos tan metidos en el consumismo que no nos damos cuenta de lo que hay detrás de lo que comemos.

Me estaba olvidando de la soja. Como descubrirán luego de leer el enlace (parte resaltada), este producto ya es transgénico por antonomasia. Saquen sus conclusiones hasta dónde pueden llegar las empresas de consumo para que se vendan su mercancía.

 

Momento reflexivo

Los que están a favor de consumir los transgénicos, sostienen que gracias a las vitaminas y componentes biológicos que tienen, ayudan a que no haya hambre en el mundo. Pero no se ponen a pensar que si se preocupan en disminuir la tasa de natalidad en los pueblos más prolíficos,  buscar la paz entre naciones rivales, buscar alternativas para frenar tanto consumismo, preocupándose para que haya más bibliotecas e información de calidad, más investigación, entonces no habría tanta gente desnutrida en el mundo, ni tantos niños abandonados.

Sostienen que gracias a los químicos de los transgénicos se combaten las enfermedades desde dentro, ¿mas se ponen a pensar si nuestros organismos los aceptan? Si diaria o frecuentemente los consumimos, ¿no será como una quimioterapia? Las enfermedades surgen cuando hay descuido de uno mismo y del medio ambiente. ¿Qué hay con eso, señores famosos, por qué ustedes sí prefieren los alimentos orgánicos? ¡Doble discurso!

Monsanto está prohibido en muchos países, pero lamentablemente se camuflan en muchas golosinas y alimentos deshidratados que ingresan a nuestras casas porque los venden sin ninguna advertencia en las tiendas.

Finalmente: reflexiona, investiga, profundiza, no sigas lo que otros te puedan decir sin fundamento crítico, no sobrevivas, infórmate ¡VIVE!

Acerca de Pedro Manuel Vargas Aspillaga

Perú. Literato. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Especialista en redacción y corrección de textos. Gusta del arte y le apasiona la escritura.

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