Lunes , 25 Septiembre 2017
protesta_en_san_marcos_1-Noticia-754807

Pensando en un Rector

Debido a las varias consultas que se me han hecho esta semana me pronunciaré públicamente sobre el asunto del Rectorado de San Marcos. El Rector es el rostro de San Marcos, en tal cargo reposan muchas responsabilidades y con este nuevo estatuto se consolida su dirección (ojo, dirección no dictadura). Aquel que tiene esa posición debe ser firme y duro contra la corrupción interna encarnada en los sectores docentes que venden su conciencia para vivir de San Marcos, en los operadores políticos que tienen un apetito y codicia enorme, y estudiantes que son sus tontos útiles y forman muchos de ellos parte de las prebendas. Pero también debe ser uno que se acerque al alumnado para escucharlo y trabajar junto con ellos en forma organizada. Los estudiantes, por tanto, deben estar ocupados en organizarse y promover la participación para que sus reclamos y necesidades sean resueltos, estos son derechos y no se negocian, se luchan.

 

El verdadero cambio

Lejos de preferir un candidato, debe de consolidarse una forma de lucha, una forma de trabajo, una consigna de unidad de formas entre los estudiantes de San Marcos y, a partir de tal, iniciar un resurgimiento del movimiento estudiantil que actualmente tiene un nivel de participación muy pobre. Los gremios estudiantiles deben madurar con rapidez y darse cuenta que la gente partícipe de política en San Marcos – para bien o para mal – solo representa un 3% de la población universitaria. Es una tarea vital para el próximo lustro promover la participación de nuestras bases en todos los niveles de la vida universitaria. Entiendo esto como una forma amplia de participación, no solo que un grupo de amigos y sus contactos se muevan en el aparato administrativo y político.

La forma absurda de pensar que con “contactos y dinero” se puede lograr mejores cosas, es la práctica común en San Marcos. Esta forma individualista de pensar es un mito que se vive y se reproduce en la mente de muchos, donde se entiende que el representante debe hacer todo, porque para eso se le elige. Los representantes, por otra parte, deben también sumar dentro de sus labores incluir más a todas y todos en las discusiones, saliendo del mantra del asambleísmo clásico. Reunir a todos los estudiantes puede ser muy difícil. Debería, por tanto, desde las bases impulsarse vocerías alternativas y rotativas que, junto con las delegaturas, puedan participar con voz y voto en las asambleas, y usar los medios tecnológicos a nuestro alcance, todo con una dirección: incluir cada vez más a todos los estudiantes y hacerles entender que ellos son el gobierno y sus representantes somos sus voceros y servidores.

 

La anécdota

Hay también una tarea pendiente desde el estamento estudiantil que no se ha tomado con toda firmeza: la lucha contra la corrupción generalizada. Líneas arriba mencioné a los operadores políticos, estos representan las viejas formas, lo oxidado, los “contactos y dinero”, la pendejada, la criollada. Mil disculpas por agregar una anécdota personal, pero vale la pena la referencia: “Cuando quise inscribir alguna vez una lista al tercio, un operador de una agrupación anaranjada se me acercó y ofreció desde dinero hasta estudiantes – miembros de su agrupación – pasando por cargos de asistente de cátedra de los profesores afines a su grupo. ¿A qué nivel hemos llegado para ofrecer a seres humanos, a compañeras, para lograr nuestros objetivos? Evidentemente rechacé tal ofrecimiento y lo denuncié en su momento, y este se perdió en el ruido de muchas más acusaciones de corrupción de tal grupo que aún existe hasta la fecha”.

No a la corrupción

000333385W¿Cómo debemos sancionar con más firmeza a estos grupos y personajes? Las denuncias quedan como anécdotas o como sanciones morales al no votar por ellos, pero yo creo que debemos ser más firmes: si un estudiante forma parte de ello y es probado en proceso, DEBE SER EXPULSADO. A los operadores debemos identificarlos plenamente y de la misma forma, en proceso ser condenados y con ello PROHIBIRLES ASUMIR UN PUESTO DE TRABAJO EN CUALQUIER NIVEL DE LA ADMINISTRACIÓN SANMARQUINA. Para esa ruta debemos ir: comenzar a eliminar las viejas prácticas y sin ningún temor expectorar estos malos elementos.

He aprovechado estas líneas de pensar en un rector, para pensar en los estudiantes y el movimiento; porque antes de preguntarnos por qué San Marcos es como es, debemos pensar qué estamos haciendo los estudiantes para cambiar esto. Basta de arribistas que usan los grupos de estudios y talleres como trampolín para su beneficio personal y no para enriquecer el conocimiento. Basta de profesores y asistentes eternos que buscan captar chicas y chicos a sus agrupaciones. Basta de las agrupaciones que existen para engancharse con un docente y catapultarlo a un cargo y luego beneficiarse de las becas y pasantías. Democratizar es socializar y liberar, es respetar a los individuos y construir colectividades. Basta de una San Marcos que más parece una hacienda que una universidad.

Acerca de Rogelio Huamaní Soto

Trabajador independiente, Socialista, Budista, Ex-director de La Comunidad, Grupo de Estudios e investigación. Un peruano más que no se siente representado.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *