Viernes , 28 Julio 2017
la ultima noticia imagen

La última noticia: Una verdad sobre el terrorismo contada a medias

sinopsis la ultima noticia

Si bien La última noticia fue presentada el año pasado en el 19º Festival de Lima, este 21 de abril se estrenó en las salas limeñas por todo lo alto. Grupo Chasky, un colectivo de cineastas, entre ellos Alejandro Legaspi, que después de 28 años de ausencia, han buscado impregnar en su último trabajo la esencia y el sentir que se vivió en los años ochenta, tomando hechos reales y, como bien explicó el director, tomando como punto de partida el caso del periodista asesinado en 1984 Daniel Ayala.

Haciendo un repaso rápido de películas donde se toca el tema del terrorismo como La boca del lobo de Pancho Lombardi, Tarata de Fabricio Aguilar, Sangre inocente de “Palito” Ortega, llego a la conclusión que es difícil pero no imposible tratar los componentes esenciales de la época del terror, por los distintos puntos de vista, diversidad de casos y la ardua investigación que requiere el tema. Y esta última cinta La última noticia fue un gran intento de mostrar las heridas abiertas, los conflictos sociales y el terror postraumático que dejó el terrorismo y las Fuerzas Armadas en las comunidades campesinas de Ayacucho. Sin embargo, no supieron aprovechar la intensidad propia de la historia, como sí lo hizo en su momento La boca del lobo.

 

noticia 2Un claro ejemplo es cuando el agobiado conductor radial Alonso Vilca decide incluir en su programa la sección “La última noticia”: empieza a denunciar abusos que sufre su comunidad, es detenido por las fuerzas del orden por presuntamente simpatizar con Sendero Luminoso, y cuando se pensaba que no le perdonarían la vida, solo le terminan exigiendo que se retire del pueblo, mandato que Alonso cumple sin pensarlo dos veces. Conociendo la brutalidad y los abusos de los militares, este simple conductor de radio hubiera muerto de la peor forma; sin embargo, acaban siendo condescendientes con el personaje principal, un hecho inverosímil antes los ojos de quienes vivieron en medio de sangrientos enfrentamientos de dos bandos que querían tener el control a través de la violencia, amenazas y torturas.

Un aspecto interesante en la película son los pensamientos ante el conflicto de los personajes: Alonso (Pietro Sibille)  y Pedro (Julián Legaspi). A pesar de ser amigos, Alonso, quien ha llevado un curso de periodismo en Lima, tiene ideas un tanto burguesas, confiado de los militares aunque sin perder los valores y su afán de buscar justicia; mientras Pedro, maestro del SUTEP, posee ideas más radicales, justifica de alguna manera las acciones de Sendero Luminoso y demuestra un carácter explosivo cuando debate sobre política.

Ellos bien representan los tipos de pensamientos y posturas de una generación afectada por crímenes contra los derechos humanos. Y para redondear esta idea, los amigos terminan recibiendo un golpe brutal por parte de los grupos que ellos creían o tenían ciertas esperanzas. Alonso, amenaza tras amenaza y desilusión, termina cayendo en las manos de los militares y Pedro, termina dándose cuenta que la brutalidad no es el camino, se niega a leer el mensaje del líder de Sendero Luminoso y acaba muerto en medio del patio del colegio nacional.

En conclusión, se saluda el trabajo del director de mostrar una cinta de denuncias, que como bien lo dijo: “Hacer esta película nació por la preocupación de saber que en la actualidad nuestros jóvenes no saben ni quién fue Abimael Guzmán y cómo se vivió esta historia terrorífica hace unas décadas en el Perú”. Se aplaude la labor de los actores que hicieron lo posible por acercarse a sus personajes,  como Sibille y Legaspi que demostraron una actuación sólida y un trabajo lingüístico. También se rescatan escenas memorables, claves para entender este conflicto, como cuando integrantes de Sendero Luminoso irrumpen en el hogar de Alonso, amenazando a su esposa e hija,  y le dejan en claro quiénes son ellos, el porqué de su lucha y lo que son capaces de hacer. Otra escena es cuando estos subversivos toman el colegio y le exigen a Pedro leer un comunicado de su líder y como este se niega lo matan de un balazo ante la vista de todos sus alumnos, un subversivo (su exalumno), entre arrepentido y asustado, suelta el hacha y se va corriendo. Se critica la poca preponderancia que tuvieron los personajes femeninos en la historia, que bien pudieron ser más desarrollados dándole a la película más consistencia. Se le quita puntos a la cinta por la falta de intensidad de los mismos hechos, que no mostraron en toda su complejidad, latitud y verdad el tema del terrorismo,  aspectos que la misma viuda del periodista asesinado, Jaime Ayala, criticó pues considera, como muchos otros, que las fuerzas del orden (militares) jamás dejaron con vida a ninguno de los desaparecidos.

Música: Puchi Sasaki (composición) y Daniel Lazo (interpretación del clásico Adiós pueblo de Ayacucho).

Calificación: 3 de 5 estrellas.

 

 

Acerca de Sandra Nolasco

Perú. Estudió Educación en la UNMSM desarrollando su interés por la lengua y literatura. Especialista en redacción y corrección de textos, periodista por convicción, crítica independiente y artista por afición. Actualmente estudia Periodismo en la UJBM.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *