Viernes , 24 Marzo 2017
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De estrofas y versos


Tejo estas líneas aún afectado por el éxtasis que el III Festival Internacional de Poesía de Lima ha dejado en mí. Confieso que no he sido un gran lector de poesía, que mis lecturas se orientaban más hacia la narrativa, como muchos jóvenes de mi generación, aun aquellos que, como yo, hemos acometido a la literatura desde los claustros académicos sanmarquinos.

Ruda como un grito de guerra, suave como los sexos humeantes después del coito, así se ha sentido la poesía que ha discurrido y se ha desparramado a lo largo y ancho de nuestra capital. Notable esfuerzo de Renato Sandoval y de todo el equipo humano que lo acompañó en esta descomunal y descabellada aventura. Resalto le participación de Nicole Brossard, cuya declamación en la seductora lengua francesa dejó paladeando la miel en los labios al público que siguió el desarrollo de este evento épico.

Fuente:https://pbs.twimg.com/media
Fuente:https://pbs.twimg.com/media

Revelo que, hasta antes del festival, no conocía a muchos de los nombres que en estos días han hecho «morir de placer a mil y más personas», cogiendo la deliciosa frase de Lima de aquí a cien años. Nombres que desde hace décadas resuenan en los campos elíseos de la poesía mundial, como Yevgueni Yevtushenko, Cees Nooteboom, Jack Hirschman y tantos otros, habían permanecido velados para mí tras las densas cortinas de la ignorancia. Esta oportunidad de tenerlos a todos reunidos en esta pequeña ciudad, en estas pequeñas calles, en estos pequeños locales ha sido gigantescamente deleitosa. La poesía de estos exponentes de primer orden irradia una fuerza y una vitalidad que seguramente habrá servido de magisterio a algún probable joven poeta desconocido que asistió emocionado a los recitales. La poesía, ha quedado demostrado, no es un arte para espíritus enclenques y pusilánimes, para miedosos y cobardes, sino para aquellos que exudan una bravura arrolladora. No hay puntos medios o transigencias. ¿O es que puede llamarse cobarde a un hombre que, tan solo con su voz y su pluma disidentes, se enfrentó al silencio de hierro de una Unión Soviética en la que se respiraban aires estalinistas, como Yevtushenko? ¿Se puede calificar de huidizo a Hirschman, quien sin frenos bombardea a la conciencia de sus conciudadanos estadounidenses con corrosivas estrofas, esas cuchillas envueltas en brasas?

 Mariela Dreyfus, Sonia Luz Carrillo, Ana María Gazzolo, Myra Jara, Teresa Cabrera, Yamili Yunis, Marita Troiano, Patricia Temple y Ana María García
Fuente:http://limaenescena.blogspot.pe/2016/03/bienvenido-iii-festival-internacional.html

Otro punto a favor del festival fue el poder de convocatoria que tuvo. Muchos quizá piensen que la poesía, otrora gran atracción del exquisito juego de la literatura, en el mundo de hoy, ha perdido su vigencia, que ha quedado relegada a círculos restringidos, casi secretos y clandestinos, que ya tan solo despierta interés en “grupúsculos”. ­Ayer no fue esa la visión, durante la clausura. Los dos niveles del Auditorio del Colegio Médico del Perú estuvieron abarrotados; y el público, como suspendido en algún trance insondable, en un coma poético. No, señor. No, señora. La poesía interesa, la poesía convoca, la poesía colea, la poesía respira, la poesía come, la poesía defeca, la poesía late en los pechos, la poesía folla mentes y engendra conciencias. Ella te anuda la garganta, te hace transpirar, te hace palidecer. Puede dirigirse al más tierno amor o apelar al más furibundo y explosivo pueblo.

No, poesía, no te ofenderá ninguna sepultura.

¡Ave Senatus!

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Acerca de Carlos Escurra Carmelo

Perú. Escribidor, pensador casual y aprendiz de periodista. Estudiante de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Maneja el inglés y, actualmente, aprende el francés.

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