Lunes , 25 Septiembre 2017
harry11

La derrota de la actuaciones frente a una gran historia

¿Han notado que algunas películas taquilleras contienen historias apasionantes, intensas y difíciles de olvidar? Sí, aquellas que sintetizan magia, misterio, aventura, amor, emociones encontradas y conflictos. Las sagas, por ejemplo, son el reflejo de ese tributo a una muy buena historia base. Pero, qué hace a un relato o guion algo memorable por generaciones.

Fuente: quelibroleo.com
Fuente: quelibroleo.com

En El héroe de las mil caras, el mitólogo, escritor y profesor Joseph Campbell, estableció un patrón narrativo común entre los mitos de Oriente y Occidente, conocido como “monomito”. En este patrón se conjugan cuatro elementos con el protagonista: viaje (físico y/o interior), aventura, ayuda sobrenatural, y pruebas o reconciliaciones con el padre. El personaje predestinado pasa de un mundo ordinario a otro extraordinario, debiendo superar un reto final para completar el viaje y alcanzar la libertad para vivir. Si un escritor o guionista consigue plasmar estos elementos, habrá alcanzado un best seller o un éxito de taquilla. ¿Por qué? Porque la naturaleza del ser humano es religiosa. Se siente atraído por el misterio, la guerra, el amor, las luchas interiores entre el bien y el mal, la vida, la muerte, etc.

Qué sucede con los actores que protagonizan estas historias intensas. No pocas veces han dejado mucho qué desear con sus actuaciones pobres. La presea estadounidense en el cine es entretener, si con ello conmueves y criticas a la sociedad mientras te sirves de ella, la taquilla está servida; el éxito, asegurado. Por ejemplo, Star Wars, El despertar de la Fuerza se ha convertido en la película más taquillera de los últimos años, pero será por sus logros propios como film o por la historia que continúa. Sus protagonistas, ¿han ganado algún premio actoral por ella?

Anakin Skywalker cumple el patrón de Campbell: es el elegido y pasa por numerosas aventuras. Eso, transmite a sus herederos. Después de la secuela El regreso del jedi, el misticismo brindado por la Fuerza y muchas interrogantes sobre el futuro de sus protagonistas atraparon la atención y cautivaron rápidamente a miles de espectadores. Por eso, la expectativa era muy grande con El despertar de la fuerza; sin embargo, el potencial de sus star-wars-7-the-force-awakensprotagonistas, Rey, Finn y Kylo Ren, fueron poco explotados por los actores Daisy Ridley, Jhon Boyega y Adam Driver, respectivamente. Sucumben ante el poder seductor y apabullante de la historia, como si tres principiantes atónitos no se creyeran actuar en la gran película de sus vidas, olvidando así cuál es el real significado de la interpretación actoral. A Finn y Driver les falta “alma”, no se adentran totalmente en sus personajes. Finn luce impersonal y Kylo Ren, resulta un villano infantil.1430827006_311692_1430827068_album_normal

Hay mucha diferencia entre las otras entregas de la saga y esta última ¿Será porque la produjo Disney? Quizás. No cabe duda que Star Wars se comió vivos a los protagonistas. Qué pena. He visto varias veces las demás entregas de la saga, pero esta última no me apetece verla más. A mi parecer, escogieron mal a los actores.

Disney ha jugado con el misterio, la expectativa y el fanatismo de los seguidores de la saga, para asegurar el éxito de esta entrega. Se ha esmerado en los efectos visuales y la calidad del sonido. También ha incorporado su humor y pinceladas que gustan tanto a niños como adolescentes.

Fuente: staticvosf5b.lavozdelinterior.com.ar
Fuente: staticvosf5b.lavozdelinterior.com.ar

En el caso del joven Harry Potter, sus coprotagonistas se llevaron la magia de la historia. El actor Daniel Radcliffe, quien encarna al joven mago, tuvo sus momentos de gloria durante las dos primeras películas que se filmaron sobre el aprendiz de mago. Después, su personaje se vio opacado por la intensidad de la historia, de la cual no supo captar ni reflejar en Harry Potter. El mago con cicatriz en la narración libresca cautiva, encanta y sorprende. En la pantalla grande, decepciona.

En Las reliquias de la muerte, se ve a un Radcliffe frio, aburrido de su interpretación. Como si quisiera terminar de una vez su actuación como mago. Entra y sale del personaje; por lo que no convence su actuación. En otras palabras, su matrimonio con el joven aprendiz de magia había culminado y el divorcio, evidente e inminente. Atrás quedaron las buenas vibras, el entusiasmo y la alegría de estar interpretando a Harry Potter.

A muchos les gusta ser actor o actriz, pero eso no significa serlo realmente. Si no tienes “alma” no serás tan buen actor como el que sí lo tiene. ¿Por qué quieres actuar? ¿Quieres tener fama, dinero, poder, compañía? ¿Hay algo más? Son algunas preguntas sobre el tapete.

Acerca de Pedro Manuel Vargas Aspillaga

Perú. Literato. Estudió Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Especialista en redacción y corrección de textos. Gusta del arte y le apasiona la escritura.

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