Domingo , 23 Julio 2017
Cicerón ante senado romano

Salutación al Senado


Antes de iniciar una comunicación periódica a partir de hoy, me he tomado la libertad de usar el espacio de esta primera columna para presentarme y elevar mis saludos al Senado, los lectores, quienes serán los que, en última instancia, lapiden o ensalcen este esfuerzo mío. Sería descortés de mi parte no hacerlo.

Dejemos las cosas claras desde el principio: usted, apreciadísimo lector, ha decidido sumergirse en una página de internet que privilegia, junto con un puñado de otros temas igualmente interesantes, las humanidades. No espere encontrar, y hablo acerca de, específicamente, esta humilde columna, temas económicos o políticos sensu stricto, salvo en los casos cuyas circunstancias, por su relevancia o urgencia, me obliguen a sentar posición alguna para ayudarnos a ambos: a mí, para ordenar mis propias ideas; y a usted, para hacer lo propio o ayudarlo a tomar posición, si es que aún no la tuviere.

Aclarado el punto anterior, he de advertirle que si es usted un pesimista sobre el movimiento cultural nacional, y aunque le resulte difícil de creer, amable lector, aún existe actividad en el seno de esta sociedad nuestra, la peruana. Debo confesar que yo también, en algún momento, fui un pesimista más, como usted lo puede ser en este momento. Me desalentaba—y aún ese desánimo retorna de vez en cuando—el hecho de que se deificara a figuras estériles y carentes de cualquier mérito, salvo el de intentar emular el inalcanzable cuerpo de Hércules o el de ser una sirena fileteada, rebanada y rellenada por el cirujano de moda. Y más aún, el hecho de que el sueldo de estos figurines de cera multiplique con creces las magras remuneraciones que reciben los miles de trabajadores mucho más esforzados y vitales para la nación, me resultaba singularmente mortificador. Sin embargo, si viramos la mirada hacia otras direcciones, nos encontramos con suculentos manjares, no muy lejos de esos focos infecciosos y virulentos en que se han convertido los canales empresariales y lucrativos. El canal del estado, a todas luces, sale con la presea del espacio con el mejor contenido entre las señales abiertas, teniendo como el gran plato principal a Marco Aurelio Denegri los miércoles a las 10 de la noche. Y el panorama mejora ostensible y notoriamente si uno se toma la molestia de buscar puntos culturales en la ciudad. A diferencia de lo que sucedía hace muy pocas décadas, el centro de Lima ha dejado de ser el único núcleo de la actividad artística y literaria de nuestra ciudad, para compartir con otros puntos capitalinos la dicha de albergarla. Miraflores, por ejemplo, es uno de las zonas con mayor dinámica cultural, impulsada eficientemente por la municipalidad distrital, si no, veamos la programación del Centro Cultural Ricardo Palma y el quehacer en los parques del distrito. Además, la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, así como la Pontificia Universidad Católica del Perú, organiza una variada parrilla cultural anual. Solo es cuestión de salir a estirar las piernas por las calles.

Ahora bien, si el tiempo le resulta más enemigo que aliado y le niega la posibilidad de recorrer la ciudad, el Internet le puede resultar extraordinariamente útil. La prueba más inmediata es este mismo sitio en la red que está visitando, por si no se ha percatado con el aviso que dejé líneas más arriba. Encontrará, en sus diferentes secciones, información de diversa índole. Desde reseñas de actividades en curso, presentaciones teatrales o publicaciones de libros, hasta proyecciones de películas y conciertos musicales.

¿Ya ve cómo todo mejora? Solo es cuestión de elevar el rostro y no mirar siempre hacia el suelo. Tenga cuidado, que tanta tierra en los ojos lo puede cegar.

¡Ave Senatus!

Acerca de Carlos Escurra Carmelo

Perú. Escribidor, pensador casual y aprendiz de periodista. Estudiante de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Maneja el inglés y, actualmente, aprende el francés.

Un comentario

  1. Me parece excelente que haya personas como tú , tan joven y con esos pensamientos, ya que vivimos en una sociedad llena de jóvenes sin valores, sin respeto hacia el ser humano. Yo también creo que debemos de culturizarnos mas, leer eso ayuda a tener la mente ocupada , por que la ociosidad es madre de todos los vicios. Gracias por motivarnos.

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